El sistema OBD (siglas en inglés para On Board Diagnostics) o Diagnóstico a Bordo, como su nombre lo indica, es un sistema utilizado para realizar diagnósticos a vehículos. Con el sistema OBD se puede monitorear y controlar tanto los motores como también algunos dispositivos integrados a estos. Adicionalmente, se puede medir los niveles de emisiones de gases que generan los vehículos y determinar si contaminan o no el ambiente.
El OBD1 fue la primera normativa o regulación del OBD, donde se les indicaba a los productores de vehículos que debían instalar con carácter obligatorio un sistema de monitoreo para los dispositivos encargados de controlar las emisiones de gases.

El protocolo OBD – OBD1 fue creado para detectar o diagnosticar fallas en los vehículos. Cuando alguno de los sensores de un carro determina que algo está funcionando mal, envían un “Código de Falla” o un DTC (siglas en inglés de Diagnostic Trouble Code) el cual se refleja encendiendo la luz de advertencia en el tablero o cuadro de instrumentos. Además sirve para comprobar cómo están las emisiones de gases contaminantes.
Estos códigos de fallas se manifiestan con una letra seguida de 4 o 5 números, como por ejemplo, P0420 que indica una deficiencia en el sistema catalítico.
Este sistema OBD funciona con un conjunto de sensores que se conectan a una unidad electrónica de control y que conjuntamente con la computadora del carro, pueden detectar o diagnosticar las fallas que se generan en las partes más sensibles, como por ejemplo, la bomba de combustible – aire, en el sistema eléctrico, en los inyectores, entre otros.
Cuando el sistema OBD detecta una falla y enciende la luz de advertencia en el cuadro de instrumentos, el conductor debe hacerle un análisis al carro a través de un OBD Scanner, el cual especificará donde se encuentra el problema o falla.