Bomba de nafta

Todas las partes de un motor, o casi todas, son esenciales para su funcionamiento. Sin embargo, hay una que es, para representarlo de alguna manera, como el corazón de las personas, la bomba de combustible: si, porque que es la responsable de «bombear» el fluido que permite el arranque y funcionamiento del motor.

Así, tal cual, el corazón humano bombea sangre al cuerpo, la bomba de combustible es la responsable de enviar, a una presión constante, el combustible al carburador o los inyectores que son los que se encargan de «fabricar» la mezcla con el combustible y así lograr, con la colaboración de la chispa que produce la bujía, la combustión.

Las distinguiremos, básicamente en dos tipos. Las mecánicas y las eléctricas.
O sea, las que funcionan gracias al movimiento del motor y las que lo hacen por un impulso eléctrico, independiente al funcionamiento del motor.

Hasta que se generalizara el uso del sistema de inyección de combustible, la mayoría de los motores de los autos usaban bombas mecánicas para transferir el combustible desde el tanque hacia el carburador.
Están ubicadas en el block del motor y son accionados por movimiento del cigüeñal.

Estas bombas se basan en un diafragma cuyo movimiento está acompañado por un resorte que permite un accionamiento de retorno del mismo para llevar al combustible hacia el motor. (Como una especie de pistoncito)
La presión del combustible que sale de la bomba está limitada y regulada por la fuerza que aplica el resorte sobre el diafragma.

El diafragma es un compuesto especial como el neopreno, muy resistente a las naftas pero que, con el tiempo se fatiga, reseca y se agrieta, permitiendo fugas externas o internas, originando que la presión disminuya en el sistema de alimentación del combustible, produciendo fallas y hasta la paralización del motor.

Si esto sucede, o sea que el la membrana se hace permeable permitirá el paso de combustible al interior del motor y en estos casos los daños pueden convertirse en severos, si no se toman las debidas precauciones, dando origen a reparaciones mayores. Que pasa? El combustible entra al interior del motor, diluye el aceite, éste pierde sus cualidades lubricantes y todas las piezas del motor sufren desgastes irreversibles, que requieren reparaciones muy costosas para los clientes.

Las bombas mecánicas requieren una revisión periódica, trabajo que realizan los mecánicos con equipos de medición para determinar su funcionamiento y comprobar si está o no dentro de las especificaciones del fabricante, también revisar si presenta fugas, observar el desgaste de sus componentes.

Algunas personas les hacen agregar, al instrumental común del auto, un medidor de presión de combustible. Es muy útil, siquiera para descartar si el problema esta en la bomba.

Las bombas mecánicas de combustible de los automóviles no entregan mucho más de 10 a 15 psi de presión, lo que es considerado suficiente para muchos carburadores.